La era napoleónica había terminado y los habitantes ingleses de la pequeña ciudad de porthleven, pensaban que por fin encontrarían la paz y volvieron a sus rutinas. gabriella probó suerte como costurera en la boutique de su tía, ya que su clase social no le permitía aspirar a nada más. adelaida kingston, hija de un respetado caballero, quería algo más en su vida que pertenecer a la aristocracia inglesa. sin embargo, ninguna de las dos podría haber adivinado lo que les esperaría en un futuro próximo, con la llegada de los piratas a porthleven.
